Un ensayo no destructivo es aquel que no altera las propiedades de un objeto. Se lleva a cabo cuando se quiere estudiar las propiedades de algún material. Para realizarlos, se estudian las características físicas, químicas, mecánicas o dimensionales son distintos métodos.

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¿Cuándo se usa un ensayo no destructivo?

Tal y como hemos comentado anteriormente, un ensayo no destructivo es el que se utiliza cuando deseamos estudiar las cualidades de un objeto. Suelen usarse en la industria de los automóviles para controlar la fiabilidad de los componentes.

Sucede lo mismo cuando hablamos de piezas de maquinaria industrial. Con los ensayos no destructivos se detectan posibles errores tanto para evitar accidentes como para mejorar los productos de nuestra empresa.

Además, son esenciales para el sector de la construcción. Los ensayos no destructivos del hormigón sirven para garantizar la resistencia de los edificios así como de las infraestructuras. Por otro lado, estas pruebas también sirven para examinar las cualidades de las pinturas, la posible presencia de fugas en tuberías o fallos en la corriente y el cableado, por ejemplo.

Ensayo no destructivo: tipos y métodos

Hay varios métodos para realizar un ensayo no destructivo. Estos se dividen en función de la caracterización de las muestras y podemos encontrar los siguientes:

Inspección ocular

La inspección visual es el tipo de ensayo no destructivo más elemental. A través de una inspección ocular podemos encontrar fisuras, manchas, grietas u otras patologías que puedan observarse a simple vista. A veces, además, se usan gafas y equipos específicos para no pasar por alto ningún detalle.

Líquidos

Los líquidos se usan para encontrar fugas o irregularidades en las superficies de los materiales. Se suele aplicar sobre el exterior y se observa si hay filtraciones en las zonas dañadas.

Ondas electromagnéticas

Las pruebas más habituales con el uso de ondas electromagnéticas son la radiografía industrial y la termografía. Estos dos métodos analizan las estructuras a través de medir la absorción de los distintos tipos de radiación.

Ondas acústicas

Los ultrasonidos se utilizan para detectar posibles desperfectos como grietas en todo tipo de materiales, que incluyen también los metales.

Partículas subatómicas

A través de este método, se exponen los materiales a la radiación con partículas subatómicas como los protones, los neutrones o las partículas beta. El resultado de esta exposición se considera un indicador fiable de que existen fallos.

Partículas magnéticas

Las partículas magnéticas sirven para estudiar posibles irregularidades en los materiales ferromagnéticos. Para llevarlo a cabo, se induce una corriente eléctrica y se reparte polvo metálico encima de la superficie con el objetivo de detectar las zonas afectadas.

Corrientes inducidas

Este método también se conoce como ‘corriente de Foucault’ y se basa en inducir corriente sobre un material conductor. De esta manera, se pueden detectar las discontinuidades para poder ponerles solución de la forma correcta.

Hay numerosos tipos de ensayo no destructivo que se llevan a cabo en múltiples sectores. El papel del profesional que se dedica a ellos es fundamental, puesto que evita que ocurran accidentes, que haya fallos elementales en los materiales y, al mismo tiempo, mejora la eficiencia de una empresa.